5 de abril de 2009

"Crepúsculo"





- Y de ese modo el león se enamoró de la oveja...
- ¡Qué oveja tan estúpida!
- ¡Qué león tan morboso y masoquista!

Crepúsculo - Stephenie Meyer


Edward Cullen...

Protagonista de “Crepúsculo” y posteriores libros de la misma saga ideada por Stephenie Meyer.

Qué pinta Edward Cullen en un blog como este?, posiblemente sea la pregunta que os haréis los pocos que lleguéis a leer estas líneas.

Pues ahí va mi explicación.

Si alguien me pidiera que explicara cual es el tipo de relación que mantengo con esa persona tan importante que está a mi lado, le habría dicho ahora y siempre que es difícil ponerlo en palabras, que es mucho más lo que siento que lo que puedo explicar.

Esta semana me han prestado el libro al que hacía referencia más arriba. La persona que me lo prestó lo resumió como “la descripción del primer amor”. Otra de las personas de mi entorno dijo de él “que describía al hombre perfecto que todas quisiéramos tener”.

Me gusta la lectura, siempre me ha gustado, así que me adentré en las páginas de la novela.
Al principio, todo hay que decirlo, me pareció la típica novela de adolescente que engancharía a cualquier jovencita y entendí el comentario de la dueña del libro.

Conforme iba leyendo y tras haberlo finalizado entiendo las palabras de la segunda persona que me dio su opinión sobre él.

Frases como “te protegeré”, “intenta no caerte en el océano, dejar que te atropellen, ni nada por el estilo... ¿de acuerdo?” , o bien “ahora tú eres mi vida” son frases pronunciadas por el protagonista de la novela.

Esas frases y otras con el mismo fondo son las que demuestran, a lo largo de más de 500 páginas, el amor y el instinto de protección que puede existir entre dos personas (vale, dejando de lado el pequeño detalle de su naturaleza no humana).

Supongo que ese tipo de frases y el cariño y devoción que profesa Edward a Bella en la novela es lo que ha enamorado a muchas mujeres desde su publicación y a otras tantas desde que la historia fue llevada a la gran pantalla.

Retomamos la pregunta del inicio del post “Qué pinta Edward Cullen en un blog como este?”

Edward Cullen existe.

Edward Cullen es el nombre que recibiría el dominante perfecto.
Ese ser que protege día y noche a la persona que quiere.
Esa persona que se preocupa sobremanera cuando no está junto a ella para protegerla directamente.
Esa persona que procura que jamás le falte de nada, que tenga todo lo que necesita, que la pondrá siempre a ella por delante de todos y de todo, incluso de él mismo.

Edward Cullen existe, no es un mito, no es un príncipe azul de cuento de hadas.

Edward Cullen está a mi lado cada noche cuando me duermo y sigue a mi vera por la mañana cuando abro los ojos atento para susurrarme al oído, día tras día, “te quiero”.

Tengo suerte, sí, por supuesto... aunque Él cree que la suerte la tuvo él al encontrarme... ;)

Siempre,
nakie


Así es como Bella afronta su entrega a Edward... sin ataduras, sin condiciones... plénamente consciente de lo que hace y de los riesgos que esa decisión pueden acarrear... así es la entrega de una persona cualquiera al dominante correcto... sin ataduras, sin condiciones...


8 de marzo de 2009

Sentimiento...

Conforme vas cumpliendo años tu forma de ver la vida cambia, tus prioridades cambian, tus puntos de vista cambian... y no, eso no es malo, ni muchísimo menos, aunque tampoco hagamos un dogma de fe de que ha de ser siempre positivo o lo que nos pase a la mayoría.

Cada uno que haga examen de consciencia y que analice lo que pasa por su vida.
En la mía puedo decir que esa pauta sí se cumple.
Conforme voy creando mi vida, esta me regala sensaciones, momentos, sentimientos diferentes a los que tenía antaño. A los que de haberme preguntado antes de que sucedieran no hubiera acertado con la respuesta.

Y agradezco que así sea, sí!

Eso me hace sentirme viva, plena, real.

Y muchos de esos cambios aparecen cuando has conseguido asentarte al lado de alguien que te complementa y te sostiene.
Y esos cambios los sientes como tuyos.
Y la vida la ves de color de rosa (ui no, eso no iba aquí :D)
Y sientes que sin esa persona a tu lado te estarías perdiendo mucho de lo que esta vida puede llegar a darte, sin esa persona probablemente jamás habrías llegado a sentir lo que sientes.

Gracias, ¡gracias! por hacer de mi vida un lugar con sentido, con sentimiento, con emociones, por hacer aparecer en mí las ganas de ser tuya, de pertenecerte.

Gracias por existir y elegirme.

Siempre,
nakie

Carnaval...


En muchas ocasiones, de forma voluntaria o sin pretenderlo, quien más quien menos se involucra en un carnaval constante.
Bien por desidia, bien por aburrimiento, bien por “ir a ver que cae”...

Típica es la situación de la cuarentona que, aburrida de su vida diaria, se vuelca en internet para “descubrir nuevos mundos”.

De ahí a vivir nuevas experiencias, hay muy poco camino.
De ahí a sentirse identificada con esquemas que apenas se conoce y acaban de descubrir, hay un mundo o simplemente un saltito, dependerá mucho del grado de hastío de la vida de esa persona.

Verse inmerso en un “me siento sumisa” o por el contrario en un “soy dominante” puede ser cuestión de horas o de coincidir con alguien que sepa entrar en tu mente y hacerse un hueco ahí.

Esas personas, solitarias como las que más, son las que probablemente crean sentir la sumisión más arraigada, más profundamente.

El problema aparece cuando hacen de su nuevo descubrimiento, un mundo, su mundo, su dogma de fe.

Lástima que como creemos estar en época de carnaval todo el año, a las primeras de cambios, decidan probar el otro lado del espejo.

Bajo mi punto de vista, quien, acabando de descubrir el mundo de la D/s, pasa de la sumisión a la dominación en un abrir y cerrar los ojos, será debido, probablemente a que el nivel de su vida, bien sentimental, emocional o personalmente está muy pero que muy bajo.
Quien pretender ir probando de todos los sabores del helado para saber cual le gusta más, no es un amante de los helados, es únicamente, un curioso.

De igual forma ocurre con la D/s.
O sientes de una forma o sientes de otra.
No me vale el que me digan, ahora probaré la sumisión a ver que tal me va y luego probaré a ser dominante para ver que tal lo hago y una vez “probadas” las dos opciones me decidiré con cual me quedo.

Señores, carnaval es unos días al año, el resto nos quitamos la careta y dejamos las payasadas para el año que viene.

Lástima que esas personas, que de haberlas haylas, hagan perder el tiempo a otras.

Siempre,
nakie



27 de julio de 2008

Adelante...


Esto sigue en pie...
aunque no lo parezca...
yo, también...


16 de mayo de 2008

La sumisión nos hace perder el mundo de vista?

Recientemente se me pasó por la cabeza, a la vista de ciertos comportamientos, esta pregunta.

Una persona cuando es sometida, llega a perder el mundo de vista?


Me explico... en una relación entre dos personas, sumisa y Dominante, sea esa relación del tipo que sea (sesiones esporádicas, relación 24/7...), se crean afinidades, se generan sentimientos que la mayoría de las veces, uno no puede controlar.

Si a la parte sumisa (o la Dominante, porqué no?), la absorbe tanto la relación que se vuelca complemtamente en ella sin reparar en su propio entorno o en el de la otra parte de la pareja, a dónde nos lleva esto?


No olvidemos que en un alto porcentaje de las relaciones D/s, una o ambas parte de la pareja tienen vidas ajenas a este mundo. Qué ocurrirá con estas relaciones fuera del mundo D/s como consecuencia de esa relación D/s? sufriran? se veran afectadas?


Cuando se es la parte "libre" de una pareja D/s, puede llegar una etapa en que tooooda tu dedicación ahogue a la otra parte por no poder disponer de una vida ajena al D/s?


La parte "libre", es siempre consciente de sus limitaciones en cuanto a la parte "ocupada" y tiene siempre presente su otra realidad?


Personalmente creo que es fácil dejarse llevar por la sumisión, por la entrega, por la devoción a un Dominante y dejar fuera, demasiado fuera, el mundo real.


Si no ofrecemos y obtenemos "libertad" en una relación D/s, rara vez la relación será idílica, perfecta y completamente satisfactoria para ambas partes, por mucho que queramos engañarnos.


nakie







14 de abril de 2008

Responsabilidades...

La sensatez, el sentido común, no están para nada reñidos con la sumisión, es más, creo que deben ser un complemento necesario 100%, tanto para la parte Dominante, como para la parte sumisa.

Yo, como sumisa, entrego mi bienestar, mi voluntad, mi vida, mi cuerpo a esa persona tan especial a la cual adoro, pero eso no me exime de seguir siendo una persona con responsabilidades mínimas para conmigo misma y para con los demás.

Aceptaré las órdenes, porque así lo he decidido, pero han de ser mínimamente coherentes, no por el mero hecho de ser caprichos de Dominante han de ser atendidas.

Dónde quiero ir a parar? jamás ninguna órden, por muy de mi Dominante que provenga, irá en contra de mis valores, de mis principios y de mi autoestima como persona. Es decir, no acabaré en el hospital por aceptar una orden, no acabaré magullada y con heridas por aceptar una orden, no superaré límites pactados por aceptar una orden.

Si en un momento dado se diera alguna de esas situaciones, la única responsable de ellas sería yo... sumisa sí, tonta, no.

La sumisión ciega, la sumisión 100%, bajo mi punto de vista, es negativa en si misma. Si pierdes todo control sobre ti, pierdes, por así decirlo, el poder de ser persona, pasas a ser, algo así como un autómata, un robot con programas prefijados y con respuestas predecibles a unos estímulos determinados.

El Dominante moldea, enseña, maneja pero jamás anula la personalidad y/o capacidad de la persona sumisa. La entrega de ella vale mucho más de lo que la mayoría de los que se hacen llamar Dominantes creen.

La entrega, la devoción, la sumisión, el respeto es algo que se ofrece sin pedir nada a cambio, es algo que quien recibe, debería guardar y valorar como el mayor de los tesoros.

Lástima que haya quien no comparte esta forma de verlo y peor aún, quien permite que se le anule como persona bajo la "excusa" de tener una personalidad sumisa.

Sumisa sí, persona sí, tonta, NO.

Siempre,
nakie