Una sumisa cualquiera: "desde que empecé en el BDSM, he tenido 7 Amos, todos ellos maravillosos"
Un Dominante cualquiera: "desde mis inicios, he tenido 18 sumisas, todas ellas excelentes"
Cualquiera de esas frases, o parecidas, podemos encontrarlas en cualquiera de los canales o foros de D/s que hay en la red. Podrías decir, que son hasta "habituales" esas situaciones y los interesados las pronuncian con orgullo.
No lo entiendo.
Si eso lo pasásemos a la vida vainilla a que lo equipararíamos?
Maridos/esposas?
Novios/novias?
Bajo mi punto de vista, un Dominante o una sumisa es algo más que un novio o una novia, ya que a él entregas mucho más que tu cuerpo. Bajo mi punto de vista, se equipararía más a un marido/mujer por lo que a ellos entregas tu vida, tu confianza, tu cuerpo... (al menos en el momento de dar el paso, el tiempo acaba apagando parte de esa euforia inicial en la mayoría de relaciones... aunque el tiempo no sería el culpable, sino los interesados, pero eso es masa para otra entrada...)
Centrémonos en una sumisa y quedémonos pues que un Dominante en la vida de una sumisa se equipararía a un marido en la vida vainilla (o socialmente hablando por decirlo de alguna forma, en la sociedad que nos ha tocado vivir, vamos).
Entonces... la frase que inicia esta entrada se equipararía a "he tenido 6 maridos"!!! y eso probablemente en un periodo relativamente corto de tiempo.
Algo no cuadra.
Cómo llamaríamos a esa mujer? libertina? ligera de cascos? cualquiera?
Deseamos un estilo de vida D/s, pero no lo tratamos con el rigor que se merece.
Deseamos un estilo de vida D/s, pero nos entregamos casi al primer Dominante que nos parece mediánamente decente.
Deseamos un estilo de vida D/s, pero cuando termina nuestra relación con el Dominante, acto seguido nos ponemos a buscar otro.
Es como si se nos hubiese estropeado la camisa que más nos guastaba de tanto usarla y vayamos a por otra nueva.
No entiendo esta forma de proceder. No es mi forma de proceder.
Nos empeñamos en gritar a los cuatro vientos que necesitamos entregarnos a alguien, que necesitamos demostrar nuestra sumisión y caemos en la vulgaridad de hacerlo con cualquiera y bajo cualquier circunstancia, todo por el que dirán y por el como me verán desde fuera.
Hipocresía pura y dura. También en el mundo D/s.
Supongo que he mezclado conceptos...
Siempre,
nakie